ISLA DE MENORCA RESERVA DE LA BIOSFERA

 

La mayoría de los visitantes que llegan a Menorca, ya han estado en Mallorca o en Ibiza por lo menos una vez. Al llegar y pasar los primeros días en la isla, notamos que es diferente a sus hermanas del archipiélago.

Pero porqué, esta isla se diferencia del resto de las que forman las Baleares. Quizás esta es una de las gratas sorpresas que Menorca ofrece a sus visitantes. Lo maravilloso de las Baleares es que cada isla ofrece un mundo con especiales cualidades que no son comparables entre sí. Mallorca la grande y variada, Ibiza cosmopolita y Menorca la natural, tranquila y plena de sorpresas increibles.

Menorca se presenta como es, sin colorantes ni conservantes, ahora si, el que desee descubrir sus secretos más escondidos, deberá tomarse la molestia de ir al encuentro del encanto que envuelve la isla, aproximarse cuidadosamente, con mirada sutil, sin estridencias ni aspavientos, no hay porqué deslumbrarse: a primera vista, casi nada es grandioso e imponente. Se requiere la perspicacia de una segunda contemplación, siempre más objetiva.

Debemos concebir la idea de que todo lo que encontramos en ella se encuentra en un espacio de tan solo 702 km.cuadrados, no en vano se dice que Menorca es una isla a la medida del hombre, donde todo está lo bastante cerca para encontrarlo y lo bastante lejos para encontrar un remanso de paz, un paisaje insólito, una puesta de sol de postal o una cala perdida...

El turismo, por suerte, todavía no se ha adueñado completamente del territorio y aún pueden percibirse un sinnúmero de variadas sensaciones, realzadas por un marco de auténtica pureza que ha sabido permanecer intacto.

El mayor tesoro de la isla es la conservación de su entorno natural, el cual, podemos asegurar sin ánimo de equivocarnos permanecerá tal cual en el futuro.

En enero de 1991, El Govern Balear declaró Areas Naturales de Especial Interés (A.N.E.I.) casi la mitad de su superficie (46%), incluyéndola así en la Ley de Espacios Naturales y limitando con ello la especulación y el boom de la construcción.

En Octubre de 1.993, la isla fue declarada Reserva de la Biosfera por la UNESCO, en el programa MAB (Man and Biosphere), todo esto no es fruto de la casualidad, si no de hechos en la historia de Menorca, que con el tiempo han ido conformando esta mentalidad conservacionista de los propios menorquines, lo que ha conseguido que todavía hoy, este rincón del mundo,conserve su propia personalidad en una de las zonas más castigadas por el desarrollo turístico, el mar Mediterráneo.

Actualmente cuando estamos editando estas páginas se están dando los pasos necesarios para desarrollar un Plan Territorial que ayude todavía más a la conservación del territorio.

Parece así asegurado el mantenimiento de calas y playas parcas en masificación y, en muchos casos, libres también de edificación alguna. Muchas de ellas son accesibles por cómodas carreteras e incluso algunas resultan inalcanzables para el tráfico rodado.

Aquí radica uno se sus encantos maravillosas y tranquilas calas, unbrosos bosquecillos de coníferas o espesos encinares dan todavía a la isla, incluso durante el seco periodo estival, una imagen fresca y verde.


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